El
recibo siempre es un momento muy especial, dónde la intervención floral
todavía puede valorizar de más lo que ya resplandece de luz propia.
Algunas salas de grandes residencias tal
como otros lugares delegados a ser teatro del recibo, ofrecen infinitas
ocasiones por juegos sutiles o por solemnes decoros intercambiando con los
adornos florales una osmosis de belleza.
Miguel Ángel Finocchiaro propone una amplia
gama de soluciones capaz de medirse con los entornos más
exigentes.......
........ y una fórmula de sociedad floral con Hotel,
ristoranti,catering, villas y sal recibo.
Porque todo sea un sucederse de simples armonías
conseguidas con pequeños toques y frescas soluciones.